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Cuidados

    Los hámsters suelen enfermar poco, y si se cuidan adecuadamente pueden llegar sanos hasta la vejez. La gran mayoría de los problemas que se presentan en nuestros hámsters están provocados por errores en el cuidado y en la alimentación del animal, o por traumatismos sufridos en caídas.

Importancia de los buenos hábitos:
  • La alimentación debe ser variada y nutritiva; vegetales frescos y un complemento de proteínas. El exceso de semillas y alimentos grasos produce obesidad.
  • El alimento preparado debe ser lo más fresco posible.
  • No administrar nunca alimentos en mal estado (vegetales, carne, huevos, queso...), se deben retirar de la jaula los alimentos que a las pocas horas no hayan sido ingeridos por el hámster. 
  • Procurar no darles dulces.
  • Hay que evitar los cambios radicales de alimentación para no producir trastornos intestinales.
  • Los hámsters rusos deben estar en la jaula solo con ejemplares de su misma especie, formando grupos cuando los animales todavía son pequeños. Si un ejemplar es atacado por los otros miembros del grupo deberemos aislarlo.
  • La jaula debe lavarse a fondo como mínimo una vez por semana y el lugar donde ponemos la comida, una vez al día.
  • Ellos mismo se ocupan de su propia higiene por lo que no hay que ayudarlos con su higiene. No hay que bañar a los hámster salvo en casos excepcionales ya que podría producirles un gran estrés y además, un riesgo muy elevado de hipotermia (descenso de la temperatura corporal) e incluso de ahogo.
  • No aplicar sustancias perfumadas sobre su cuerpo ya que su olfato es mucho más sensible que el nuestro y los perfumes les molestan.
  • Es aconsejable lavarse las manos antes y después de tocar al hámster. Si tenemos varios hámsters en jaulas separadas, nos lavaremos las manos antes de pasar de uno a otro; podrían mordernos al identificar el olor de otro ejemplar. 
  • Si tenemos un hámster enfermo debemos aislarlo y atenderlo en último lugar, después de los que estén sanos.
  • La jaula debe estar en un lugar y temperatura adecuado, sin corrientes de aire ni oscilaciones térmicas.
  • Cuando dejemos salir al hámster de la jaula no debemos perderle de vista. El lugar donde lo soltemos debe ser  seguro y sin escapatorias.
  • El hámster no debe ser manipulado por niños muy pequeños sin supervisión de un adulto ya que es fácil que el hámster se caiga de las manos.

Por más información consultar: www.hamster-ruso.es