A conciencia

    Antes de adoptar un nuevo miembro en nuestra familia hay ciertos puntos que debemos considerar.

    No todos los hogares están preparados para recibir al nuevo integrante, puede que sus miembros no cubran sus necesidades. Cuando leemos estas palabras nuestro primer pensamiento es el espacio físico, este punto es importante pero no es lo primordial. Tal vez consideres la alimentación o el aspecto monetario insuficientes, pero tampoco es lo primordial. La principal falencia, en los hogares con mascotas, es que el dueño no interactúa con la mascota el tiempo suficiente o del modo correcto, produciendo en ellos sentimientos negativos, estimulando posibles problemas físicos y psíquicos.

    Cuando adoptamos un animal tenemos que recordar que ellos viven para nosotros, y nosotros debemos vivir para ellos. Con esto no queremos decir que debemos vivir solo "para ellos", sino "con ellos". Acompañarlos, y dejar que sean nuestra compañía.
    Ellos son débiles, no pueden decirnos lo que les sucede si no queremos escucharlos. Sus corazones son entregados a nosotros y debemos contestar el gesto de igual modo. 

    Cuando domesticas algo es para toda la vida, por siempre estarán ligados el uno al otro. 

    Estas preguntas, esta guía, son una ayuda para poder entender si estamos capacitados para tal responsabilidad. No hay respuesta correcta, ni incorrecta, su utilidad no es ver como terminamos al final, "si realmente soy capaz". Estas preguntas son para aclarar nuestra mente y al final entender si realmente podemos "domesticarnos".


1. ¿Por qué quiero tener una mascota?
    Puede ser por muchos motivos, entre ellos por compañía, por afecto, por asistencia y sus similares. Todos estos son correctos. Mientras no apliquemos sentimientos errados. Se puede escuchar a veces que un familiar compra un cachorro para el niño, de muy corta edad como para hacerse cargo del cachorro. Ese animal, termina encerrado en la terraza, o en la calle. No es culpa del animal, no es culpa de los familiares, no es culpa del niño, quizás la familia no puede hacerse cargo del perro. Sólo no tuvieron la precaución de pensar detenidamente antes de adquirirlo. Esto no quita haber visto niños problemáticos que cambian su carácter, de manera gratificante, ocupándose del animal, creciendo con el animal, entendiendo la responsabilidad y lo que significa convivir con otro ser vivo. 
    Muchas veces los animales nos enseñan mas de la vida que los propios humanos. No le teman al porque, si cuando cierran los ojos saben que no hay egoísmo y que piensan en el animal primero.

2. ¿Cuánto tiempo diario pueden dedicarle los miembros del hogar?
    El tiempo es fundamental. Imagínese la siguiente situación, usted vive en una casa con otra persona, el se va por la mañana y vuelve a la noche, usted no tiene posibilidad de abrir la puerta, la casa esta vacía, solo tiene muebles, algunos juguetes y como mucho comida. A lo sumo puede dormir, jugar con los mismos juguetes de siempre y comer. A la noche, cuando llegue la otra persona, usted lo recibirá alegre. La otra persona, cansado, no podrá compensar su soledad de todo el día. La vida se vuelve rutinaria, sin sentido. Esa, es la vida de muchas mascotas. 
    Todos sabemos que hay que trabajar, que a veces tenemos que apartarnos, que muchos vivimos solos y la única compañía que podemos tener es la de un animal, buena compañía, muy buena compañía. Esta pregunta apunta a concientizar a los futuros dueños en una necesidad olvidada. Un animal no es un mueble. Todos los animales son seres sociales, y necesitan contacto social con los miembros de su "familia", "manada".

3. ¿Tienes paciencia para enseñarle a adaptarse a tus costumbres?
    Al nacer, todos, tenemos cualidades físicas y psíquicas irrepetibles. En los animales lo han llamado instinto o carácter, impronta de la raza o de la especie, englobando a un grupo bajo una denominación común. Imagine que yo dijera: "Todos los Argentinos toman mate". Sabemos muy bien que ese enunciado no es correcto, pude ser que haya muchos, pero nunca serán todos. Con los animales es igual. Es importante informarse sobre las características posibles de la futura mascota para poder saber si podría adaptarse a nuestra forma de vida, carácter o costumbres.  Hablar con el criador, o quien tenga a la mascota, es fundamental, para poder corroborar sus cualidades, nadie conocerá mejor a nuestra mascota que quien lo cuido y educo al nacer. Es poco recomendando comprar a revendedores, que probablemente desconozcan la procedencia del animal, su carácter, etcétera.
    También hay que tener en cuenta que muchos animales no llegarán y sabrán cómo queremos que se comporten. Por esto, precisaremos tiempo, paciencia y esfuerzo, de nuestra parte, para adaptarnos mutuamente a la convivencia.

4. ¿Tienes el dinero mensual para poder ocuparte correctamente?
    Todos los animales necesitan cierto cuidado veterinario y alimentos de una calidad determinada. Tenemos que pensar si estamos dispuestos a satisfacer todas sus necesidades. Eso no requiere que haya que comprarle juguetes extravagantes, una cucha fantástica, ni la marca más cara de alimento balanceado. Solo es necesaria una buena nutrición, variada, y atención médica frecuente. Hay mitos que hablan sobre el elevado costo de vida de algunas mascotas, casi todos son errados. 
    Siempre hemos escuchado que el perro grande es mucho más caro que el perro chico. Esto depende claramente de la calidad nutricional del alimento que le demos.
Por ejemplo, un perro de 8kg, como un Shetland Sheepdog, consume aproximadamente 4kg mensuales, mientras que el Boyero de Berna, de 45kg, solo consume 7-8kg mensuales. La diferencia de peso es casi 5 veces más, en cambio, el consumo de alimento solo es el doble. Fuera de la alimentación, las vacunas y cuidados veterinarios son los mismos para ambos, aunque más que nada esto ya depende de la raza y el animal en cuestión. 

5. ¿Tienes el espacio adecuado?
    Habitualmente, escuchamos el mito que dice: "No se puede tener un perro grande en un departamento". En realidad, refiriéndonos a hechos verídicos, conocemos a muchos dueños de animales de talla grande que viven bien en departamentos. Claro, no pueden correr todo el día, pero tampoco pueden hacerlo en una casa. El secreto del "espacio" reincide en el tiempo dedicado. Imagine la situación: Usted junto con su familia planeo ir al parque, salen por la mañana a un lugar abierto, caminan toda la tarde y vuelven a su departamento de 1 ambiente. Seguramente, al llegar, se recostarán para recuperar fuerzas ¿Acaso los animales son tan diferentes a nosotros? La respuesta es no.
    El espacio real que tiene un animal esta vinculado directamente con el espacio que habita, si habitualmente lo llevamos a lugares abiertos, el lugar abierto es donde vive y simplemente duerme en un cómodo departamento. No es necesario el parque, solo un ejemplo, el simple hecho de sacarlo a estirar las patas alcanza; puede acompañarlos al quiosco, a hacer las compras, a visitar un amigo; o cualquier cosa que se le ocurra. 

6. ¿Qué ejercicio puedo ofrecerle realizar?
    Esta pregunta esta vinculada principalmente a los hábitos de los futuros dueños. Hay personas de todo tipo, aquellos que se sientan enfrente de la TV o PC y no hacen nada de ejercicio, los que caminan algunas cuadras diarias, aquellos que salen todos los días a correr, y los mas aventureros que hacen de su vida un deporte. Para cada tipo de persona hay una especie, hay una raza y hay un animal. Depende de cada uno reflexionar sobre los hábitos y hablar con el criador para determinar su compañero perfecto. 
    Debo aclarar, no hay nada mejor que ser acompañado por un animal siempre que se pueda. Recordemos a nuestros "ancestros"; vivían en una cueva, se tapaban con pieles y convivían con los ancestros de las mascotas de hoy en día.

7. ¿Qué actividades quiero realizar con él?
    Esta pregunta, a primera vista, puede parecer muy similar a la anterior. Pero cerremos los ojos, imagínense junto con el animal que quiere, trate de visualizarse realizando una actividad junto a él. Algunas personas lo quieren de compañía, que este junto a él todo el tiempo, claramente no debe ser un ser independiente, solo un buen compañero. Otros disfrutan jugando con el animal, con pelotas, con sogas, con tirones, en el agua, como sea; debe ser un animal enérgico y amistoso. Otros desean una compañía esporádica, tienen trabajo y cosas que hacer y cada tanto quieren poder acariciarlo, abrazarlo, pero no todo el tiempo; necesitan  un animal más independiente. Para saber que animal queremos hay que leer sobre las especies o razas y hablar con criadores u otros propietarios considerando este punto. 
    Agregando, tenemos que considerar que nosotros y ellos somos animales de costumbres. Todo el mundo quiere un animal obediente, pero piensen en las dificultades comunicacionales. Somos seres totalmente distintos, con formas totalmente distintas de comunicación. Ambos debemos desarrollar un entendimiento, "un idioma común". Es fácil decirlo, pero difícil hacerlo. Lo único que debemos saber es que debemos esforzarnos en tratar de entender y ser entendidos. Seguramente el animal se ocupará de su trabajo, no somos la única especie con empatía. 

8. Si en algún momento debes partir por un tiempo, ¿tienes con quien dejarlo o el dinero para pagar un pensionado?
    Las vacaciones, viajes de trabajo, reuniones familiares y demás, son situaciones donde el animal será "abandonado". Puede ser una situación muy traumatizante para un animal muy apegado, como así también para el dueño por una situación afectiva o las situaciones que puede acarrear. 
    Las estadísticas de abandono animal marcan a estas situaciones como las de mayor porcentaje de abandonos. 
    Cuando adquirimos una mascota tenemos que pensar con quien lo vamos a dejar, si esta capacitado, o si estamos dispuestos a abonar un pensionado. En caso contrario, recapacitemos la idea de adoptar cualquier tipo de mascota.

9. ¿Estas dispuesto a ocuparte de su salud e higiene?
    Los animales, como los humanos, se enferman. Y cuando esto sucede, como los humanos, necesitan de un especialista. No queremos entrar en detalle sobre la calidad o cualidad de los veterinarios, pero no todos son buenos, exactamente igual que con los humanos. Es importante tener un veterinario de confianza, que se ocupe de reconfortar al animal, no al dueño. Imaginen la situación: Usted se siente mal, sabe muy bien por que o que siente, pero no puede decírselo a nadie. Se queda tirado en la cama esperando a que el dolor pase. Llegan sus familiares y lo arrastran a un lugar que huele a hospital, a enfermo, con muchas luces y gritos a la distancia. Claramente el miedo lo abraza y va a querer irse, sobre todo si se trata de un lugar desconocido. Cuando llega el "doctor", el hombre, sin pedirle permiso, lo entra a manosear, y a usted le duele o le molesta. Yo lo mordería o querría escapar ¿Y usted?
    Es importante entender la situación de estrés que puede producir este tipo de hechos. Por eso, debemos llevar al animal frecuentemente al veterinario, para que se acostumbre y principalmente por los controles. Casi todas las enfermedades pueden prevenirse y evitarse, como en los humanos. Hay que entender, si se puede evitar, no es un accidente. Tenemos que tratar de evitar, solo tenemos que llevar al animal a sus controles periódicos, así como deberíamos hacer nosotros.
    El ambiente también es determinante a la salud del individuo. Si vivimos en un lugar higiénico, vamos a prevenir casi todas las enfermedades.
    Los hábitos, los malos, como alimentos incorrectos o la falta de ejercicio, pueden estimular las enfermedades. Tratemos de asesorarnos, con un especialista para estimular la salud de nuestros compañeros.
    Todos los animales tienen ciertos requisitos alimenticios distintos a los humanos. Un perro no puede comer un huevo frito o un chocolate. Con gusto lo hará, es grasoso, sabroso, pero extremadamente dañino. Hay veces que hay que pensar en las mascotas, como si fuesen niños.  Un niño querría vivir a dieta de hamburguesas y gaseosas, pero eso no le proporciona una dieta correcta, y acarreara, inevitablemente, problemas de salud graves. Hay que concientizarse sobre los alimentos que nuestra mascota, por pertencer a una especie de ciertos hábitos y características fisiológicas, puede consumir o no.

10. ¿Estas preparado?
    Con esta pregunta, no esperamos decirte si pensaste esto, si, si pensaste aquello, no. La pregunta es difícil, quizás no nos guste la respuesta. No todos están preparados para "domesticarse". Si hay puntos en los que todavía dudas, espera, piensa, busca información, habla con conocidos, hace todo lo que creas pertinente para buscar las respuestas y sobre todo, encuentra la verdad, sin mentirte. 
    Queremos remarcar algo, mientras halla amor, mientras no exista el egoísmo, estas preparado.